SUPLEMENTOS VITAMÍNICOS
Isabel Mª Aparicio Pérez
Nutrición y Bromatología. Farmacia
isabel_ap21@hotmail.com
Palabras clave: suplementos vitamínicos, dieta.
INTRODUCCIÓN
Las personas que practican deportes, estudian, realizan actividades que les supone esfuerzo físico e intelectual, están presentando un incremento metabólico significante. En muchas ocasiones, este intenso esfuerzo no se compensa con una ingesta de alimentos, es decir una dieta rica en nutrientes, por lo cual se recomienda el consumo de suplementos vitamínicos. Pero también tenemos que tener en cuenta que estos suplementos pueden producir efectos tóxicos.
DESARROLLO
Desde hace varios años la moda de tomar suplementos vitamínicos, conocidos comercialmente como complementos alimenticios, se ha instaurado en nuestra sociedad. Más del cuarenta por ciento de la población consume este tipo de productos cada día.
Se suelen utilizar estos suplementos para evitar la carencia de vitaminas y minerales (nutrientes esenciales) que la mala alimentación actual puede conllevar, para combatir situaciones de estrés y para el agotamiento físico y mental. Sin embargo, una vida sana puede reducir hasta eliminar la cantidad de vitaminas adicionales que contienen los suplementos. Una reciente investigación arroja datos alarmantes tales como que las mujeres que toman complementos de calcio para evitar los efectos de laosteoporosistienen un 50% más de probabilidades de tener un infarto que las que no lo toman. Otro estudio que se ha llevado a cabo en EEUU y sugiere que los hombres que consumen multivitamínicos tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata avanzado, mientras los suplementos de beta caroteno (precursor de vitamina A) está relacionado con un aumento de riesgo de muerte no específica. Los pacientes a los que se les prescriben estos complementos deben tener en cuenta estos riesgos, pero sabiendo que las estadísticas no significan nada si no se relativizan los resultados [1].
La American Dietetic Association (Asociación Dietética Norteamericana), la National Academy of Sciences (Academia Nacional de las Ciencias), el National Research Council (Consejo Nacional de Investigación) y otras sociedades médicas importantes coinciden en que debemos obtener las vitaminas y minerales que necesitamos a través de una dieta bien balanceada.
Los alimentos contienen cientos de nutrientes adicionales, incluso fitoquímicos, componentes que se encuentran de manera natural en los alimentos y pueden brindar beneficios importantes para la salud.
Sin embargo, muchas personan no obtienen todos los nutrientes que necesitan de sus dietas porque no comen adecuadamente. Por ejemplo, sólo una persona de cada diez consume con regularidad las cinco porciones diarias de frutas y verduras recomendadas. Omitir comidas, seguir dietas y comer alimentos con alto contenido de azúcar y grasa contribuye a una nutrición deficiente.
Para estas personas, sería razonable tomar vitaminas suplementarias, aunque el mejor curso de acción sería adoptar mejores hábitos alimenticios.
Los suplementos de vitaminas y minerales no deben sustituir una dieta saludable. Sin embargo, es probable que no sea dañino tomar un suplemento múltiple de vitaminas y minerales con dosis no mayores del 100 por ciento del Valor Diario.
Las dosis superiores a éstas no brindan protección adicional, pero sí aumentan el riesgo de enfrentar efectos colaterales tóxicos.
Por ejemplo, tomar grandes cantidades de vitamina D puede causar, de manera indirecta, daño al riñón, en tanto que las dosis altas de vitamina A pueden dañar al hígado. Aún incrementos modestos de ciertos minerales pueden conducir a desequilibrios que limitan la capacidad del cuerpo para usar otros minerales. Y los suplementos de hierro, zinc, cromo y selenio pueden ser tóxicos en sólo cinco veces la ración dietética recomendada (recommended dietary allowance, RDA). Virtualmente, todas las toxicidades provocadas por nutrientes se deben a suplementos con altas dosis.
Aunque la mayoría de las personas pueden obtener todas las vitaminas y minerales que necesitan de una dieta balanceada, hay situaciones en las que sería conveniente un suplemento. Estas situaciones son las siguientes:
· Persona de edad avanzada: la falta de apetito, pérdida del sentido del gusto y olfato, así como los problemas en la dentadura pueden contribuir a una dieta deficiente.
· Persona que come sola o está deprimida: es posible que no coma lo suficiente para obtener de los alimentos todos los nutrientes que necesita.
· Persona de 65 años de edad o más: tal vez necesite aumentar su ingestión de vitamina B-6, vitamina B-12 y vitamina D, porque puede ser que su cuerpo no sea capaz de absorberlas bien.
· Para las mujeres, en especial si no toman estrógenos: podría ser necesario aumentar su ingestión de calcio y vitamina D para protegerse contra la osteoporosis.
· También hay evidencia de que un multivitamínico puede mejorar su función inmunológica y disminuir el riesgo de contraer algunas infecciones si es de edad avanzada.
· Persona que sigue una dieta estricta para perder peso: si come menos de 1.000 calorías diarias, o su dieta es limitada en variedad debido a intolerancia o alergia, podría beneficiarse con un suplemento de vitaminas y minerales.
· Persona que padece una enfermedad del tubo digestivo: las enfermedades de hígado, vesícula biliar, intestino y páncreas, o alguna cirugía anterior en el tubo digestivo, pueden interferir con su digestión y absorción normales de nutrientes. Si padece alguno de estos trastornos, su médico puede aconsejarle que complemente su dieta con vitaminas y minerales.
· Persona que fuma: fumar reduce las concentraciones de vitamina C y causa la producción de radicales libres dañinos.
· Persona que toma bebidas alcohólicas en exceso: si consume alcohol en exceso con regularidad, es probable que no obtenga suficientes vitaminas debido a nutrición deficiente y al efecto del alcohol en la absorción, el metabolismo y la excreción de vitaminas.
· Persona que está embarazada o en lactancia: necesita más de ciertos nutrientes, en especial ácido fólico, hierro y calcio. Su médico le puede recomendar un suplemento.
· Persona que está en otro grupo de alto riesgo: los vegetarianos que eliminan todos los productos animales de sus dietas pueden necesitar vitamina B-12 adicional.
· Persona que ingiere leche en cantidad limitada y se expone poco al sol, tal vez necesite complementar su dieta con calcio y vitamina D.
En la mayoría de los casos, hacer cambios en la dieta tiene muchas más posibilidades de mejorar su salud que tomar suplementos.
Los suplementos no son sustitutos. No pueden reemplazar a los cientos de nutrientes de los alimentos saludables necesarios para una dieta balanceada [2].
CONCLUSIONES
Es importante mencionar que algunas personas que consumen suplementos creen que por eso no necesitan preocuparse por cómo se alimentan. Esto significa un descuido importante. Además, muchos estudios han demostrado que las vitaminas que se encuentran en los suplementos no reaccionan en nuestro cuerpo de la misma manera que aquellas que provienen de la dieta.
Los nutricionistas y otros expertos de la salud concuerdan que, exceptuando aquellas personas que llevan un tratamiento especial, la mayor parte de nosotros no necesita tomar suplementos. Podemos cubrir perfectamente nuestras necesidades nutritivas llevando una dieta balanceada. La mejor forma de hacerlo es incrementar nuestro consumo de frutas y verduras.
Además, el consumo excesivo de vitaminas puede traer efectos tóxicos. Si bien nuestro cuerpo necesita de las vitaminas un consumo mayor del necesario puede ser contraproducente. En conclusión, podemos decir que, en principio, el hecho de tomar suplementos no es ni beneficioso ni perjudicial. De todas formas, es una práctica innecesaria para la mayoría de nosotros.
REFERENCIAS
[1]. La verdad sobre los suplementos vitamínicos. Beatriz. “El Blog médico sobre salud y enfermedades”, www.demedicina.com (Marzo, 2008)
[2]. Suplementos vitamínicos y nutricionales. Consejo Latinoamericano de Información Alimentaria. “Consejo Latinoamericano de Información Alimentaria”, www.cliainfo.org
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