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LA NUTRICIÓN DE LA MUJER EMBARAZADA VEGETARIANA
 
Beatriz Alvarado Díaz
 
Nutrición y Dietética. Licenciatura de Farmacia
beatriz@alvaradodiaz.com
 
 
Palabras clave: Embarazo, dieta vegetariana, nutrientes.
 
INTRODUCCION
 
Las necesidades energéticas y de nutrientes en mujeres embarazadas son igual tanto en mujeres embarazadas vegetarianas como las que no. Un aporte nutricional cuidadoso evita diferencias de peso en el embarazo, complicaciones en el parto y problemas de talla y peso en los neonatos.
 
Las dietas vegetarianas se pueden planificar para satisfacer con total garantía las necesidades nutricionales de las mujeres embarazadas. La principal excepción está en las recomendaciones superiores de hierro para las primeras, no tanto en la cantidad que se debe aportar como en la optimización de las formas de absorción y aprovechamiento.
 
 
DESARROLLO
 
Nutrición segura y de calidad
 
Las dietas de las mujeres vegetarianas embarazadas y lactantes deben presentar fuentes fiables de vitamina B12 a diario, además de un aporte de calidad en calcio, hierro, yodo y folatos.
 
Si se es ovo-lacto-vegetariana, los huevos y los lácteos son alimentos que garantizan los requerimientos de vitamina B12. Ante una dieta más estricta, se debe recurrir a alimentos enriquecidos (derivados de soja y cereales de desayuno) y suplementos de vitamina B12 activa.
 
Se han descrito varias sustancias presentes en los vegetales que mejoran o inhiben la absorción del hierro no hemo o férrico (en vegetales).
 
Los frutos secos y semillas (sésamo, las frutas desecadas y las legumbres) se convierten en los vegetales más ricos en calcio, aunque de peor absorción. Las algas son un buen recurso para aumentar el aporte mineral, ya que el hipotiroidismo subclínico es más común en veganos (la dieta vegana es la modalidad más estricta, en la que no se consumen productos o subproductos de origen animal ni productos testados sobre animales) que en el resto de la población. La cantidad de yodo ingerido debe estar dentro del rango de los 100 a 300 microgramos al día. Si se toman suplementos, éstos deben ser de unos 100 a 150 microgramos. [3]
 
La fermentación de la soja aumenta la biodisponibilidad de este oligoelemento, al igual que la vitamina C y el ácido cítrico abundante en frutas y hortalizas. El salvado de los cereales integrales y los oxalatos abundantes en espinacas, así como los taninos del té, inhiben la absorción del hierro. La adición de perejil crudo (rico en vitamina C) a las diversas recetas aumenta la absorción del hierro vegetal. Las algas también son buena fuente de hierro asimilable.
 
Los omega 3 se consideran también un nutriente relevante para el desarrollo neurológico y visual del futuro bebé. Las dietas que no incluyen pescado, huevos o cantidades generosas de algas, por lo general son pobres en ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA), dos ácidos grasos importantes para la salud cardiovascular así como para el desarrollo ocular y cerebral.
 
Estudios
 
Los datos sugieren que hay un mayor riesgo de que el niño nazca prematuro y con poco peso si las reservas de hierro son bajas durante el primer trimestre.
 
J. Thomas y F. R. Ellis, del Kingston Hospital [2] (Surrey, Reino Unido), compararon los resultados de 28 embarazos de vegetarianas estrictas y 41 embarazadas no vegetarianas de este país, con una larga tradición en la práctica del vegetarianismo. No detectaron diferencias sustanciales. No obstante, estudios posteriores han coincidido en señalar un menor peso en los bebés de madres vegetarianas estrictas y que siguen dieta macrobiótica. El peso del bebé está relacionado con los kilos que gana la madre durante el embarazo. Este factor será determinante para las mujeres vegetarianas estrictas, con el fin de evitar trastornos futuros en el bebé nacido con bajo peso.
 
Respecto a los patrones de ingesta de energía y macronutrientes (carbohidratos, proteínas y lípidos) según la modalidad alimentaria, los cuatro estudios seleccionados por la American Dietetic Association (ADA) para su evaluación indican un consumo similar entre ambos grupos, excepto en dos aspectos: menor aporte proteico en las vegetarianas y, a consecuencia, ingesta superior de carbohidratos. No obstante, los estudios son escasos como para concluir que el aporte proteico es de forma significativa menor.
 
Los valores de micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos) también fueron objeto de rigurosa revisión científica, tras la selección de diez estudios realizados en distintos países (EE.UU., Reino Unido y Alemania), se constató una menor ingesta entre las vegetarianas para las vitaminas B12 y C y para los minerales calcio y cinc en, al menos, uno de los estudios analizados, si bien las deficiencias no coincidían en todos los ensayos. Destaca la información relativa a la vitamina C, puesto que la mayor ingesta procede de vegetales crudos, como frutas y hortalizas, muy consumidos en una dieta vegetariana tradicional.
 
CONCLUSIÓN
 
Los resultados del análisis basado en la evidencia sugieren que las dietas vegetarianas pueden ser nutricionalmente adecuadas para el embarazo y pueden conducir a resultados positivos del parto.
Los nutrientes claves en el embarazo son la vitamina B-12, la vitamina D, el hierro y el ácido fólico. Las dietas de las vegetarianas embarazadas deberían contener fuentes fiables de vitamina B-12 a diario. Según las recomendaciones para el embarazo y la lactancia, si existe duda sobre la síntesis de vitamina D debido a una escasa exposición a la luz solar, al tono de la piel, a la estación o al uso de protector solar, las mujeres embarazadas y lactantes deberían usar suplementos de vitamina D o alimentos enriquecidos con vitamina D. Podrían ser necesarios los suplementos de hierro para prevenir o tratar la anemia por deficiencia de hierro, que es común durante el embarazo.
El DHA también interviene en el embarazo y la lactancia. Los bebés de madres vegetarianas parecen tener niveles menores de DHA en plasma y en el cordón umbilical que los de las no vegetarianas. EL DHA en la leche materna es menor en las veganas y las ovo-lacto-vegetarianas que en las no vegetarianas. Por los efectos beneficiosos del DHA sobre la talla gestacional, la función visual y el desarrollo neurológico en el bebé, las embarazadas y lactantes vegetarianas y veganas deberían escoger alimentos con DHA (alimentos enriquecidos o huevos de gallinas alimentadas con microalgas ricas en DHA) o utilizar un suplemento de DHA derivado de microalgas. [4]
 
REFERENCIAS

1. http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_
bien/alimentacion_alternativa/2010/03/19/191825.php

2.  http://www.unionvegetariana.org/embarazo.html
3. Diario Médico. La protección de la sal yodada no es suficiente en las embarazadas.
22/mayo/2003. Consulta: 23/abril/2010.

4. Dietas vegetarianas: Postura de la A.D.A. julio/ 2009. Consulta 23/abril/2010

 
 

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