Home
Foro
Calidad
Salud
=> Vino y salud
=> Suplementos vitam
=> La cerveza como...
=> Alimentos funcionales
=> La nutrición de la mu...
=> Verdades y falacias...
=> Leche "buena"...
=> Dieta cardiosaludable
Composición
Tecnología
Otros
Contacto
Libro de visitantes

 

DIETA CARDIOSALUDABLE
 
Elena Montecatine Alonso
 
Nutrición y bromatología. Licenciatura de Farmacia
elemonalo@alum.us.es
 
 
Palabras clave: Dieta, cardiovascular.
 
 
INTRODUCCIÓN
 
            Uno de los pilares fundamentales del tratamiento de las enfermedades cardiacas es una dieta adecuada, una dieta cardiosaludable, y tiene tanta importancia como los propios medicamentos que el médico prescribe.
Una dieta cardiosaludable sirve para conservar o restablecer la salud del sistema cardiovascular o circulatorio, es decir, de las arterias y venas, y por tanto, del corazón, del cerebro y de todos los demás órganos. Es un factor muy importante para prevenir las enfermedades cardiovasculares.
No se trata de seguir un régimen estricto, sino de prestar atención a unas cuantas normas dietéticas básicas que junto con otros hábitos saludables, como mantener el peso adecuado, hacer ejercicio suave a diario y no fumar ayudará a mantener el corazón en buena forma.
 
DESARROLLO
 
Una alimentación cardiosaludable consiste en una dieta equilibrada, con consumo abundante de cereales y sus derivados (pasta, arroz, pan, cereales, etc.), legumbres, frutas y frutos secos, verduras y hortalizas, pescado azul y aves, y con cantidades moderadas de carnes rojas, huevos y derivados lácteos enteros.

Conviene evitar las grasas saturadas y el colesterol. Para ello debemos eliminar de nuestra dieta embutidos, yemas de huevo, fritos comerciales y bollería industrial que llevan grasas trans o hidrogenadas, y sustituir los lácteos enteros por los desnatados, la mantequilla por el aceite de oliva, y las carnes grasas por carnes magras con poca grasa, como el conejo o el pollo sin piel. Además, hay que procurar cocinar los alimentos con poca grasa: al horno, a la plancha, a la parrilla, al microondas o cociéndolos al vapor.

También conviene reducir la ingesta de sal, de azúcar y de sodio, evitando los alimentos ricos en sal, como por ejemplo: las sopas comerciales, el bacalao salado, el tocino de cerdo, el bacon, las patatas fritas comerciales y los embutidos. Para hacer más sabrosos los platos se pueden utilizar especias y hierbas [1].

¿Por qué una dieta sana protege al corazón?

            Porque se caracteriza de una ingesta moderada de grasas, el pescado contiene menos grasas que otros productos animales. Además, los pescados azules son una fuente importante de ácidos grasos insaturados omega-3 y omega-6, grasas indispensables en el buen funcionamiento del corazón, previniendo el riesgo de coágulos.

Los frutos secos (nueces, avellanas, almendras, piñones, pistachos, etc.) por su contenido nutricional, su consumo está relacionado con una disminución de los niveles de colesterol total y LDL. Además son eficaces antioxidantes, por la presencia de las vitaminas E y A que ayudan a prevenir riesgos cardiacos. La vitamina C, por su parte, actúa contra el endurecimiento arterial.

El ajo, la cebolla y el jengibre favorecen la circulación sanguínea y reducen el riesgo de formación de coágulos, mientras que la fibra disminuye los niveles de colesterol. Los aceites de oliva y girasol contienen grasas saludables y, en su justa medida, son buenos para el corazón [2] [3].

Por todo lo citado anteriormente, se deben seguir una serie de consejos:
-          Utilizar preferentemente aceite de oliva virgen para cocinar y aliñar.
-          Consumir frutas y verduras a diarios, legumbres en abundancia y frutos secos sin sal algunas veces en semana
-          Reducir la ingesta de sal
-          Evitar las grasas de origen animal (saturadas)
-          Evitar los alimentos industriales
-          Limitar la cantidad de calorías ingeridas
-          Moderar el consumo de alcohol
-          Aumentar la ingesta de alimentos ricos en fibra
-          Beber abundante agua (salvo los pacientes con insuficiencia cardiaca, que deberán seguir las indicaciones de su médico en cuanto a la cantidad de líquido que pueden tomar)
-          Evitar los alimentos fritos. se recomienda cocinar a la plancha, asado o hervido
-          Retirar la grasa visible de la carne antes de cocinarla y la piel a las aves [4].

Otros factores importantes son el sobrepeso y la obesidad pues son factores de riesgo para padecer enfermedad cardíaca. Esta última guarda relación directa con la alimentación hipercalórica, y es lógico pensar que un corazón con sobrecarga de trabajo esté más expuesto a problemas.

La hipertensión arterial lesiona las arterias coronarias y además presenta un esfuerzo mayor para el músculo cardíaco. Esta patología guarda una relación directa con la ingesta de sal en las comidas. Por el contrario, los alimentos con contenido escaso en sal son siempre beneficiosos para el corazón.
La práctica de ejercicio físico adecuado a nuestra edad y condición previene la aparición de la enfermedad cardíaca. Por tanto, la vida sedentaria, tan habitual en nuestros días, es otro elemento de riesgo. 
El estrés y el tabaco, por su parte, son factores tradicionales y principales en el origen de la patología coronaria. Llevar una vida tranquila y abandonar el hábito de fumar resultan condiciones indispensables para disfrutar de un corazón sano [5].

La dieta mediterránea, incluye muchas frutas y verduras y pocas grasas saturadas es un buen ejemplo de dieta cardiosaludable, ya que se ha demostrado que en los países donde se sigue este tipo de dieta hay menor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

CONCLUSIÓN
 
Como reza un antiguo refrán, “la salud entra por la boca”, pues una buena dieta es uno de los factores más influyentes a la hora de poder disfrutar de una buena calidad de vida. Por el contrario, una alimentación inadecuada, con un excesivo aporte calórico y alto contenido en ácidos grasos y en sal, puede perjudicar seriamente la salud de nuestro corazón. 

               Como conclusión, los componentes de la dieta más perjudiciales para la salud cardiovascular son las grasas saturadas, el colesterol y el contenido calórico, mientras que los más beneficiosos son los ácidos grasos monoinsaturados y, en menor medida, los ácidos grasos poliinsaturados y la fibra. Por ello, las dietas cardiosaludables se basan, en general, en restringir el consumo de grasas de origen animal, evitar el exceso de calorías y favorecer la alimentación a base de frutas, verduras, aceite de oliva, pescado y fibra [5].
 
REFERENCIAS

[1]. Fundación Española del Corazón (www.fundaciondelcorazon.com) Revista Consumer Eroski on line, Guía de salud

 

10465 visitantes
. . . . . . .Calendario. . . . . . . . Lunes10 ................. Calidad Martes 11 .................. Salud Miercoles 12 .. Composición Jueves 13 ......... Tecnología Viernes 14 ................ Otros
Este sitio web fue creado de forma gratuita con PaginaWebGratis.es. ¿Quieres también tu sitio web propio?
Registrarse gratis