ALIMENTOS FRESCOS vs ALIMENTOS CONGELADOS, PREPARADOS
Elena Aguado Domínguez
Alimentos: elaboración y control. Licenciatura en Bioquímica.
elenaaguado_85@hotmail.com
INTRODUCCIÓN
Los cambios en los hábitos sociales experimentados en los últimos años en la población española, ponen de manifiesto el hecho de que el consumo de comida elaborada, platos precocinados o de elaboración rápida, congelados… hayan sufrido un aumento considerable. [1] Una disminución en la disponibilidad para las labores domésticas, la incorporación de la mujer al mercado laboral, el aumento en la demanda de tiempo de ocio, etc, son algunas de las causas que lo ha provocado.
La preocupación por una buena alimentación y unos hábitos saludables, no obstante, lleva aparejado que se exija que los alimentos preparados, cocinados, envasados etc. sean de calidad, seguros y lo más naturales posible. [1]
Este seminario trata de comparar las ventajas e inconvenientes entre los alimentos frescos, de primera gama; y los alimentos de tercera y cuarta gama junto con los platos preparados o precocinados. Para ello analizaremos cada categoría y se aportarán algunos datos objetivos sobre las costumbres del consumidor español.
DESARROLLO
· Alimentos frescos:
Los alimentos frescos, considerados de primera gama, son el sustento fundamental de nuestra comida tradicional, “casera”. Nuestro país posee una gran cultura gastronómica que sabemos valorar.
Por ello resulta fácil comentar los numerosos beneficios que tiene esta categoría: el conocimiento exhaustivo de todos los ingredientes usados, calidad de los ingredientes frescos, alto interés nutricional, alto aporte vitamínico…
La impresión del consumidor es siempre la de: “comida sana” pero, ¿cómo cambian las costumbres en nuestra sociedad?
· Alimentos congelados:
Constituyen los alimentos de la tercera gama.
Según la U.C.E. (Unión de Consumidores de España) el 40% de la población española consume congelados de una a tres veces por semana. Es un dato aplastante que indica claramente que estos alimentos están hoy día muy asentados. [2]
Los principales alimentos consumidos de esta gama son, por orden: vegetales, carnes y pescados.
Debemos diferenciar la congelación industrial de la congelación casera. Es curioso pensar cómo un alimento congelado por nosotros mismos, tiene un nivel de apetencia y aceptación mayor, que un alimento que proceda de una congelación industrial. La congelación industrial sigue unos protocolos de procesado, no alteración, temperaturas adecuadamente bajas… Sin embargo, el congelador de nuestra casa no tiene por supuesto ninguna cadena de control periódica y muchas veces no dispone de la potencia necesaria. [3]
Algunas de las ventajas de consumir estos productos son: comodidad, ya que permiten al consumidor espaciar sus compras y guardar comestibles en buenas condiciones en su hogar durante mucho tiempo; precio, normalmente, los alimentos congelados son más baratos que los frescos; preparado fácil y rápido,no tienen desperdicios, están preparados para que los cocinemos directamente sin que tengamos que limpiarlos; innovación; conservación segura, etc. [2]
· Alimentos al vacío o en atmósfera controlada:
Son los alimentos de cuarta gama. Son procesados de hortalizas y frutas frescas limpias, troceadas y envasadas listas para su consumo.
Constituyen una opción perfecta ya que el producto mantiene sus propiedades naturales o frescas.
El envase de estos alimentos se realiza en bandejas o bolsas de plástico. Además de su reducido coste, el consumidor es la opción que más acepta debido a que aporta una sensación de frescura al producto.
Los productos que más se trabajan en cuarta gama son: lechuga, zanahoria, pimiento, frutas, etc. [4]
· Alimentos precocinados o platos preparados:
El consumo de alimentos de esta gama ha sufrido un auge en los últimos años. Los cambios de hábitos sociales, que antes he nombrado, corroboran el dato de que un 60% de la población laboral española, come fuera de casa. Además, el tiempo de duración de los platos es mayor así como la variedad disponible. Estas ventajas hacen que el consumidor recurra al “calentar y listo” cada vez más frecuentemente
Pero también hay que comentar ciertos inconvenientes. Quizás el principal sea la dificultad de identificación, en cantidad y calidad, de los ingredientes. Por lo general, el consumidor no conoce la composición exacta de estos productos, a diferencia de los que se preparan en casa. Importante en posibles intolerancias alimentarias, cada día más frecuentes en la población española. [5]
Respecto a las posibles alteraciones en el valor nutritivo y pérdida de nutrientes, hay que tener en cuenta que cada vez las técnicas de elaboración de precocinados minimizan en mayor medida las pérdidas nutritivas, pero es cierto que las comidas preparadas no son tan nutritivas como las caseras, esas que, en ocasiones, llevan toda una mañana. Esto es debido a que generalmente dichos alimentos ya están cocidos, por lo que pierden una considerable cantidad de nutrientes y además, cada vez que se calientan, abandonan buena parte de su aporte de vitaminas.[5]
Otro de sus inconvenientes es que suelen ser platos muy condimentados y a veces demasiado fuertes, por lo que provocan digestiones pesadas. Por otro lado, contienen más azúcar y sal que los que se realizan en casa, entre otras cosas, porque el sodio se utiliza desde hace siglos como conservante y se sigue haciendo. [5]
CONCLUSIONES
Como hemos visto, casi cada uno de los tipos analizados tiene sus ventajas e inconvenientes. Debemos tener en cuenta principalmente que un ritmo de vida ajetreado, no debe estar reñido con una alimentación desequilibrada.
No hay que ser demasiado rotundos afirmando qué tipo de alimentos son sanos y cuales no, sino que debemos reflexionar sobre los pros y los contras. Debemos colocar en nuestras prioridades qué tiempo le podemos dedicar a todo lo que envuelve a nuestra alimentación y la importancia que ésta tiene para nuestra salud. Así como tener presente que el consumo de ciertos alimentos tiene una gran dependencia de la publicidad, que nos induce a comprar un determinado producto.
¿Le dedicamos poco tiempo a todo lo que envuelve a nuestra alimentación?, ¿hemos cambiado tanto nuestros hábitos alimentarios?
BIBLIOGRAFÍA
[1]http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2007/12/05/172567.php
[2]http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/en_la_cocina/
trucos_y_secretos/2004/03/30/97878.php
[3]http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2005/04/20/17764.php
[4]http://www.infoagro.com/industria_auxiliar/cuarta_gama.htm
[5]http://revista.consumer.es/web/es/20041001/alimentacion/
[6] Información general www.nutricion.org y www.informacionconsumidor.com
[7] Fuentes propias.
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