ESTUDIO SOBRE LOS ALIMENTOS ECOLÓGICOS
Escobar Nieto de Tena, Jessica
Nutrición y Bromatología, Licenciada en Farmacia
Jessi_es86@hotmail.com
Palabras clave: Alimentos ecológicos, plaguicidas, insecticidas
INTRODUCCIÓN
Gracias a la preocupación por los titulares de algunas noticias alarmantes relacionadas con la seguridad alimentaria, unida con la preocupación por el medio ambiente, han propiciado el auge que vive en estos momentos el sector de los alimentos ecológicos.
DESARROLLO
En los sistemas agrícolas y ganaderos ecológicos y los llamados «de bajos insumos», se utilizan menos abonos minerales quimiosintéticos, productos fitosanitarios (como herbicidas, plaguicidas y fungicidas), medicamentos de uso veterinario (como los antibióticos), reguladores del crecimiento animal y aditivos alimentarios. (2)
Además, estos sistemas se basan en una serie de técnicas de gestión destinadas a prevenir la aparición de plagas, enfermedades, malas hierbas u otras adversidades. Y si se dan estos problemas, se tratan con métodos menos nocivos para el medio ambiente que las técnicas agrícolas convencionales. Así, por ejemplo, en los sistemas de bajos insumos se controlan las plagas recurriendo a sus enemigos naturales, y no a pesticidas. Sin embargo, debido a que el rendimiento de las cosechas es inferior, los alimentos orgánicos y de bajos insumos salen más caros, y esto hace que muchos consumidores no los compren. (2)
Pero por otro lado podemos decir, que cuando en una pieza de fruta se combinan varios plaguicidas a la vez, como ocurre con la fruta del Estado español, estudiada durante cinco años por expertos del Instituto de Investigación Química y Veterinaria de Stuttgart (Alemania), pueden ocurrir fenómenos sobre la salud imprevistos y aún poco conocidos. A la vista de los estudios realizados, la población del Estado español es la más expuesta de Europa a los efectos negativos de los plaguicidas sobre la salud humana. (1)
La Organización Mundial de la Salud cataloga una serie de plaguicidas como posibles causantes de cáncer. Se ha demostrado además que muchos dañan el sistema nervioso central, que pueden alterar la información genética y que pueden actuar en el organismo humano como si fueran hormonas. Dado el «efecto cóctel», todas las alteraciones pueden combinarse y potenciarse en los cuerpos de las víctimas. (1)
Los puntos a tener en cuenta para una buena agricultura ecológica son: mejorar la calidad y el valor nutritivo de los alimentos y ecológicos de bajos insumos, rebajar su coste, disminuir al mínimo los riesgos alimentarios a lo largo de toda la cadena alimentaria – de la granja a la mesa – y reducir al máximo el impacto ambiental de estos sistemas de cultivo. (2)
Otros puntos a tener en cuenta, para el consumo según la organización de ecologistas:
1.- Lo más recomendable es elegir alimentos ecológicos, que están prácticamente libres de plaguicidas (a veces se encuentran cantidades insignificantes debido a que se han utilizado cajas, contenedores o medios de transporte usados antes con cultivos convencionales). Conviene especialmente que sean ecológicas las variedades «cóctel» (pimientos, tomates, uvas, fresas…) y, en general, las frutas con pepitas o hueso, como las nectarinas, los melocotones, las manzanas o las peras. Las hortalizas más contaminadas son las espinacas, el apio, las patatas y los pimientos. Los vegetales ecológicos también son la elección más recomendable para mujeres embarazadas, lactantes y niños, pues es necesario proteger los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario durante su etapa de formación, cuando son más vulnerables.
2.- Si se opta por los productos de cultivo intensivo, hay que elegir frutas y verduras de temporada. Son los que suelen estar más limpias, especialmente el brécol, los guisantes, el aguacate, las piñas y los mangos.
3.- Antes de comer, lavar bien. Parte de los plaguicidas se acumulan sobre la piel del alimento, que también puede estar recubierta de ceras que mejoran su aspecto (les confieren brillo).Es eficaz lavar con un cepillo especial. En el caso de las hortalizas de piel fina, conviene pelarlas. En cualquier caso, siempre quedará una proporción de plaguicidas sistémicos que han llegado hasta la pulpa.
4.- En las verduras de hojas grandes, conviene eliminar las hojas exteriores. No sólo acumulan plaguicidas, también recogen los metales pesados transportando por el aire, como el cadmio y el plomo. (1)
CONCLUSIONES
Después de un largo seguimiento de investigación se observó que las frutas y hortalizas ecológicas presentaban hasta un 40 % más de antioxidantes, mientras que la leche orgánica contenía hasta un 60 % más de antioxidantes y ácidos grasos buenos para la salud. (1)
Con las conclusiones del proyecto se está elaborando una serie de manuales diseñados para ayudar a los agricultores y ganaderos a aplicar las técnicas estudiadas. Esto podría servir para crear una estrategia europea en materia de producción de alimentos. Dicha estrategia se podría aplicar para mejorar la salud pública, al haber mejorado en sí la composición de los alimentos y sus cualidades desde el punto de vista de la nutrición. Pero también, muy especialmente, para reforzar la confianza del consumidor en los alimentos producidos en Europa. (2)
Para finalizar, y resaltar todo lo anterior; una frase de Evo Morales que es el presidente de Bolivia:
“Hay que alimentarse con productos ecológicos y desechar transgénicos, químicos y plásticos”
REFERENCIAS
[1]. El periódico digital www.baserribizia.info. 15/02/2010
[2]. Comisión europea de investigación, proyecto QLIF ec.europa.eu/.../agriculture-quality-low-input-food_es.html
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