DEL PLATO PREPARADO A LA COMIDA BASURA
Marta García Morales
Nutrición y Bromatología..Licenciatura de Farmacia
margarmor2@alum.us.es
Palabras clave: comida basura, plato preparado, industria
INTRODUCCIÓN
La comida basura es un tema que está muy de moda hoy en día, ya que es la manera más fácil y rápida de comer, además de barata. Pero, ¿cómo surgió este tipo de comida y qué ingredientes lleva? ¿Surgió a partir del plato preparado? La industria alimentaria hace la vida cada vez más fácil al consumidor, porque busca lo que el consumidor quiere y se lo ofrece, de manera que pueden incluso llegar a crearse problemas en los hogares a la hora de la comida.
DESARROLLO
Debemos diferenciar muy bien el plato preparado de la comida basura. El plato preparado no es más que una preparación culinaria envasada y lista para ser ingerida con un mínimo de operaciones, que suelen ser calentar o hidratar (casi siempre con agua). Estos alimentos precocinados sufren modificaciones físicas (como cambios en el color, olor, aroma, sabor, volumen, peso y consistencia), que son las que hacen que se modifiquen las propiedades sensoriales; y modificaciones químicas que afectan a los nutrientes (proteínas, lípidos, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas). Estos cambios que sufren los alimentos el consumidor los considera beneficiosos, el propio consumidor los pide a pesar de que se produzca la pérdida de nutrientes sensibles. [1]
Decimos que el consumidor pide estos cambios porque aportan sabores y olores agradables (por ejemplo, el pardeamiento no enzimático que se produce al tostar el pan) y aunque la cocción de los alimentos siempre se ha relacionado con efectos negativos sobre su composición, también posee efectos beneficiosos, pues en algunos alimentos pueden encontrarse de forma natural antinutrientes que impedirían la absorción de los nutrientes naturales. Además, la cocción de los alimentos también aumenta su digestibilidad e incrementa por tanto su biodisponibilidad. Esta pérdida de nutrientes no es relevante si la dieta es equilibrada y se ingieren con otros alimentos, si la dieta fuese sólo a base de platos preparados, entonces sí habría un problema. [1], [2]
Por lo tanto, sabemos que un plato preparado es una comida sana al fin y al cabo. ¿Por qué entonces está la comida basura? ¿La industria quiere hacernos la vida aún más fácil?
Existen diversas causas por las que, especialmente en la sociedad occidental, esta llamada comida basura (baja en nutrientes y alta en grasas y calorías) es consumida de forma frecuente. Primero debemos decir que en los últimos años los productos frescos como tomates, pimientos, lechuga, judías verdes y peras, han disparado su precio. A esto hay que añadir que es más barato quedarse en casa viendo la televisión que realizando deportes como natación, tenis, baloncesto, etc; y por lo tanto, entra en juego la publicidad de alimentos en televisión. Esta publicidad es principalmente dominada por los cereales azucarados para el desayuno, los refrescos, los productos de confitería y los aperitivos salados. Si a esto unimos la comida basura, estaremos hablando de “los cinco grandes” de la publicidad alimentaria. Un estudio encontró que cuantos más anuncios veían los niños en la televisión, más calorías engordaban, pues los referidos cinco grandes grupos contienen alimentos hipercalóricos muy alejados de lo que debería ser una dieta sana y equilibrada, y esta publicidad empuja a los niños a comprarlos o a dar la lata a sus padres para que lo hagan. [3]
La ingesta de esta comida basura tiene unos claros efectos, como el exceso de peso (por su alto contenido en calorías), la elevación de los niveles de colesterol en sangre (ya que las grasas saturadas y el colesterol son abundantes), digestiones difíciles, alteración del sentido del gusto (por los fuertes aditivos que llevan) e incluso adicción. Un artículo del periódico ABC dice que la comida basura puede ser tan adictiva como la cocaína o el tabaco, ya que desencadena en el cerebro respuestas similares a la adicción que causan las drogas. Para demostrarlo, los científicos realizaron un experimento con ratas a las que convirtieron en comedoras compulsivas de comida basura. Al devolver a las ratas obesas a su dieta habitual, la rechazaron, preferían no comer. Para demostrar que las ratas se habían convertido en auténticas adictas a la comida, los científicos utilizaron descargas eléctricas, de manera que entrenaron a las ratas con estímulos de luz y descargas eléctricas en las patas. La luz significaba que la rata podía recibir una descarga, pero a pesar de ello, las ratas seguían comiendo. Cuanto más comían, menos eficaz era la respuesta de placer que se desencadenaba en el cerebro, de manera que debían tomar cada vez más cantidad para encontrar satisfacción. Los animales perdieron completamente el control sobre su conducta alimentaria. [4]
Para terminar, veamos si la industria alimentaria, con todas esas comodidades que nos da, nos beneficia o no. Pongamos como ejemplo los yogures, un derivado lácteo muy consumido, y especialmente por los niños. La industria por supuesto hace los yogures asignándoles un color a cada sabor, porque si no, no tendría sentido comer un yogur de fresa que fuese amarillo, el de fresa tiene que ser rosa. También salen al mercado los yogures con trozos de frutas, pero a los niños no les gusta encontrarse trozos para masticar en algo tan fácil de comer como un yogur. Y entonces está lo último, el yogur líquido, donde ni siquiera hay que hacer esfuerzo por comer. Cuando la madre llega a casa de hacer la compra y ha comprado yogures (pero no líquidos), el niño no quiere ya esos yogures, y es entonces cuando se generan los problemas. Quizás la industria lo pone todo demasiado fácil.
CONCLUSIONES
· La comida basura es muy perjudicial, y lo que es peor, adictiva. El consumidor debería conocer todos los riesgos que conlleva ingerir este tipo de comida, al igual que se conocen los riesgos de las drogas. Y, aunque no sea una droga, como hemos visto puede llegar a ser igual de adictiva. Aunque sea lo más fácil y rápido de comer, antes que ingerir comida basura sería mucho mejor un plato preparado, que a pesar de no ser comida fresca, es mucho más saludable. [4]
· No podemos luchar contra la publicidad, pero los padres pueden ayudar mucho a sus hijos. En vez de dejar que los niños estén todo el día viendo la televisión y estos anuncios de “los cinco grandes”, podrían concienciar a los niños de que llevar una vida sana con una dieta equilibrada y haciendo ejercicio, es lo más correcto. Y entonces consumir esta comida basura sólo de vez en cuando, porque al fin y al cabo, como dice el refrán, una vez al año no hace daño, y si esta comida es tan consumida, será porque está buena. Y por supuesto sabiendo que, como todo, todo lo que se consuma en exceso, tiene sus efectos perjudiciales. [3]
· La industria es, al fin y al cabo, lo que quiere el consumidor. Por eso estamos llegando a extremos como los del ejemplo del yogur. Es cierto que para consumidores con discapacidades, gracias a la existencia de este yogur pueden ingerirlo de alguna manera, pero no deberíamos “malcriar” a los niños dándoles sólo el yogur líquido porque es el que más les gusta, también el normal o incluso el de los trozos de frutas, todos debemos aprender a comer de todo y siempre saludablemente.
REFERENCIAS
[1]. Astiasarán, I.; Martínez, J.A. (2000). Alimentos: composición y propiedades. Capítulo 14: Alimentos cocinados. McGraw-Hill Interamericana. Madrid.
[2]. Kuklinski, C. (2003). Nutrición y Bromatología. Omega. Barcelona
[3]. La Comida Basura. www.alu.ua.es/e/ecmf/
[4]. Artículo de Sociedad-Sanidad del periódico español ABC. http://www.abc.es/20100329/sociedad-sanidad/comida-basura-adictiva-como-20100329.html
|